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MML clausura siete restaurantes que de noche se transformaban en peligrosas y sucias cantinas

La cruzada contra el bullicio nocturno generado en locales que de día funcionan como restaurantes pero de noche se transforman en agitadas cantinas pese a no tener licencia, continúa en el centro de la capital. Esta vez la Municipalidad de Lima clausuró siete de este tipo de establecimientos, ubicados en la primera cuadra de la calle Miguel Baquero.

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La cruzada contra el bullicio nocturno generado en locales que de día funcionan como restaurantes pero de noche se transforman en agitadas cantinas pese a no tener licencia, continúa en el centro de la capital. Esta vez la Municipalidad de Lima clausuró siete de este tipo de establecimientos, ubicados en la primera cuadra de la calle Miguel Baquero.

Personal de Fiscalización, de la Subgerencia de Vigilancia Sanitaria y de la Gerencia de Defensa Civil de la comuna, junto a efectivos de la comisaria de Chacra colorada, intervinieron los locales Gallina Negra (161 de Baquero), Rinconcito Miraflorino (163), Los Charapitas (160) y Bar Barquero (116), además de los situados en los numerales 117, 121 y 175 de la mencionada calle.

“Todos habían tramitado licencias para funcionar como restaurantes pero en la noche se convertían en bares y vendían gran cantidad de cervezas pese a estar prohibido, generando a horas en que las personas duermen ruidos molestos, robos y peleas callejeras”, expresó John Ortiz, subgerente de Fiscalización y Control.

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Cajas de cerveza mal almacenadas, apiladas en pasillos y pasajes estrechos significaban un verdadero peligro para los clientes. Pero durante la intervención los inspectores sanitarios del municipio también revisaron las cocinas de las cantinas espurias hallando graves irregularidades como presencia de carachas y utensilios en mal estado.

Ejemplo de esta dejadez fue la cocina del local Gallina Negra; allí se encontró colgadas en la campana extractora ropa, medias y mandiles al lado del tradicional caldo de gallina, asimismo las paredes desprendían grasa que caía sobre alimento, mientras que sus sucias congeladoras eran caldo de cultivo de todo tipo de contaminación cruzada, pudiendo ocasionar enfermedades.

Similar situación se pudo constatar en Bar restaurante Barquero, donde se encontró cucarachas, arañas en todo el local y en medio de las botellas, dejando en evidencia que una fumigación no se había realizado allí en un buen tiempo. Otros locales mostraban deficiencias en materia de seguridad, extintores mal ubicados; algunos con la fecha de caducidad vencida.

Los responsables de los locales, a quienes se impuso una multa de una UIT (s/ 4050), tienen de 15 a 30 días para subsanar las deficiencias en salubridad y seguridad. Sin embargo, el funcionario municipal aclaró que bajo ningún término podrán reabrir como bares, pues sus licencias no les permiten vender bebidas alcohólicas, menos, pasada la medianoche.